Después no ande en busca del tiempo perdido

Probablemente este post tenga algo de innecesario, algo de intrasmitible, algo de inmediato, algo de… ridiculez. Pero un instante de meditación me basta para no poder desestimarlo por eso; al menos en honor de cierta coherencia que me hace preguntarme por qué no desestimé los anteriores, a los que, sin excesivos ánimos de autocrítica, puedo caracterizar de la misma manera.

En resumen, la publicación tiene sentido en vistas del anticuarismo que, creo, sugerí en gran parte del sitio. Me la explico también en relación a que ese anticuarismo, tiene mucho de ayuda,  y poco de búsqueda: creo que es una imposición de mi experiencia en los placards físicos, con los que convivo.  Es cierto: que en este caso los objetos estén directamente atravesados por personajes, a diferencia de los anteriores -donde la penetración era un roce, era el  uso, era una preexistencia silenciosa-, me genera un poco de resquemor. Independientemente de qué es lo que susciten en mis pagos, creo que pueden generar en los transeúntes – que los sé conocidos, asiduos, previsibles- una duda, una intriga que explique, que obligue a comprender un poco el vicio de este Paisano de Hurlingham por el papel viejo, por el objeto silencioso.

Un poco recurrente, un poco vanidoso, tomé una licencia, hacia el final.  Veo, con cariño,  mi gesto (un poco vanidoso) de recobrar la fotografía como inmortalización (sic), más que como  evento o circunstancia.

Con menos cariño, menos vanidoso, me pregunto si mi anticuarismo no será consecuencia de saberme últimamente más eventual, más circunstancial, y menos inmortalizable. Ja.

PS: Las fotos, en la mesa de siempre: manta del Mercado de Brujas (20Bs)  sobre lapacho de demolición.

Publicado en Placard | 1 comentario

Confesiones de Otoño – Vol II

Este Paisano de Hurlingham vuelve hoy a transitar los caminos confesionales, en épocas tan apóstatas (?!), a casi un año del encuentro con la tan vanidosa vitrola envenenada, con la mirada hoy puesta en dos objetos que la aventajan en juventud, por unas cuatro o cinco décadas. Debo poner -en primer lugar- en claro que hoy mi papel es sólo de transmisor, pues no he realizado trabajo alguno sobre ellos (más que algún retoque de limpieza).  No hubo búsqueda para llegar a ellos, sino que el azar o alguna serie de relaciones humanas me los pusieron por delante, de forma que lo primero que se me ocurrió fue poner un poco de ellas dentro del Placard (nunca mejor dicho: a.k.a: acá). Con poco prolegómeno pasamos a algunos datillos de los invitados:

UNO

Objeto: SPICA ST600  Superheterodyne

Radio a transistores

Origen: Osaka, Japón

Fabricante: Sanritsu Electric  Co.

Año: algún momento entre 1957-1965

Aquí, sin ropaje:

frente-ii-spk.JPG

Nuevamente “aquí” vuelve a ser la palabra indicada; esta vez,  vestida:

 frente-spk.JPG

Totalmente entregada, sin secretos, confiesa  que ha descuidado su interior:

interior-spk.JPG

Y OTRO:

 Objeto: Telemétrica Yashica Minister D

Telemétrica con exposímetro de CdS

Origen: Sibuya-Ku, Tokyo, Japón

Fabricante: Yashica Company

Año: 1963-64

Extra data : Lente Yashinon 4.5 cm f 2.8. Obturador central COPAL SVL, velocidades 1 a 1/500s + Bulbo, sincronización M, X, con temporizador.

En la foto aparece acompañada por un cortesano Metz  181 “Made in West Germany”

Presentándose:

frente-yashica.JPG

Nunca notó que estaba siendo retratada: sobrevuelo

superior-yashica.JPG

La última, de gala, con cortesano:

yashicametz.JPG

Publicado en Placard | 2 comentarios