Paisano de Hurlingham

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Llega el verano: CHASCOMÚS 08

4 de Septiembre, 2008 · 3 Comentarios

Mañana largo a circulación 200 billetes de 10$ con alguna inscripción referida a esto; estoy seguro de que este es un mensaje de la SIDE.  Me pasa por boludear con el ANSES.

Pasaporte:

Su tramite se encuentra en la Oficina de Observados. Aguarde a ser citado con la documentacion que le sera requerida.

Cédula:

Su tramite se encuentra en la Oficina de Observados. Aguarde a ser citado con la documentacion que le sera requerida.

PS. ¿ SIDE, vos y cuántos más? Vení que tengo barba y me la banco

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¿In Mitre we trust?

12 de Agosto, 2008 · 5 Comentarios

No es mi intención herir sensibilidades ni suscitarlas, pero me he topado con algo que ronda lo argentino-mágico. Ha llegado a mis manos, no recuerdo si gracias a TBA o algún otro concesionario del transporte público urbano, un pedido de un desconocido -porque no ha dejado su nombre-  dirigido a las ex oficinas de Sergio Massa (Probablemente, la emoción generada por el atrevimiento  haya hecho que olvidara la firma. Ah, dejé pasar unos días, así no me tildaban de oportunista -ni duhaldista).  Ni siquiera me da para dramatizar mucho la cuestión, el tema es que hubo una persona que creyó que los hombros de Mitre eran el mejor lugar para hacer llegar su reclamo hasta el ANSES. Creo yo que debería enviarlo en sobre cerrado a Balcarce 610 4to. piso; antes de eso, creo que debería tratar de encontrar al autor de la breve epístola, libelo supongo que diría Sergito, o el que recaudó los 2500$ (las 1250 caras de Bartolomé). Es, desde ya, tarea herculiana; luego decido conformarme, al menos momentáneamente, con sugerir al público de Paisanodehurlingham -en gran medida cercano al retiro- que no olvide de firmar sus comentarios.

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¿Poda neblina?

11 de Agosto, 2008 · 1 Comentario

¿Hacia dónde se dirige este errante Paisano de Hurlingham? ¿Qué habrá más allá de esta habitación en la cual está hace tiempo encerrado?¿Habrá barrido bajo su cama?¿Acaso este Placard está repleto? No sabe. Ni siquiera hay humo negro que nuble la vista.

” ¿y mis pies? ¿dónde están mis pies?” -”No sé. Fijate vos, dónde los pusiste”

 camino

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Cebame un par de mates, Catalina

8 de Julio, 2008 · Sin comentarios aún

Mientras me relamo los labios, así, por afuera, y siento esta saliva un poco pastosa que me sorprende, ahora, a las 19.49 de esta tarde de martes, previo a un feriado, a un año de la mítica tormenta de nieve que nos dejó tapados con un metro de blanco por más de un mes (y a mí más que a cualquiera, porque chez moi estuvo feo en serio: cómo no recordar todo ese mes, acá o allá -porque todavía no me había mudado-, tapado por la nieve, sin comida, sólo, sin escuchar a nadie), siento con los pies el piso, que está bastante frío, y me topo con la pila de libros que todavía se niega a levantarse del piso. De repente, mientras me acercaba un poco enojado a ella, como para reprocharle algo, saltó a mis manos este libro, el de la Historia de la Eternidad, y así, de súbito, apareció frente a mí el índice que él nos ofreciera tan amablemente (como el título del post preanuncia), de las metáforas que se deben emplear, según le fue dicho a  Hler en su visita a los dioses en la fortaleza de Asgard. Desde ya,  cualquier colega de este Paisano de Hurlingham sabrá que estamos hablando de las kenningar, aquella poesía que la tierra de Björk nos supo entregar, allá por el año 1000 (Claro está, junto con el canto de ballenas en cuerpo de mujer).

Este tiene sus orígenes en Hurlingham, lo acabo de terminar.

 

 

La fuerza del arco y el cisne sangriento se encontraron

Con el castillo del cuerpo como objetivo.

El rocío del trigo de los lobos les iluminó la noche.

Luego oyeron al hermano del fuego.

 

 

Para mayor facilidad de comprensión, aclaro lo metafórico.

 

 

El brazo y el buitre se encontraron

Con la cabeza como objetivo.

La sangre del muerto les iluminó la noche:

luego, oyeron el viento.

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Y al final nos pusimos un tanto audiovisuales

29 de Junio, 2008 · Sin comentarios aún

La Mesa de Luz de PaisanodeHurlingham se ha agrandado tanto, tanto, que ahora hizo un lugar en sus estanterías (Algún día voy a dibujarla) para permitir la llegada de un intruso audiovisual. No sé si se convertirá en costumbre, ni siquiera sé si eso me importa. En fin -o quizás debí escribir “fin”, refiriéndome al párrafo.

Es un tanto extraño -o al menos puede ponerse en duda la precisión del adjetivo que emplearé (premedito)-, y si bien estaba enfocado hacia otros lares en estos días y más aún en estas horas (que pueden llegar a tener cierta particularidad, o ninguna), en las que tuve la suerte (lo digo en un sentido fatalista) de reencontrarme con Maceo Parker, que me haya resultado tranquilizador escucharlo.

Me he esforzado por lograr una oración espeluznante, y me siento un poco realizado. La culpa de todo, debo confesarlo, recae sobre la premeditación, pues desde el momento en que me puse a pensar en ese adjetivo, hice todo lo posible para que no llegara nunca el momento de escribirlo, y lo pospuse tanto, tanto, que el omnisciente lector lo encuentra al final del párrafo segundo, y lo digo así, primero el sustantivo y después el adjetivo, “párrafo segundo”, y completo “adjetivo: el último”, para que tampoco me traten de redundante.

Trato de descontracturarme (si hubiera alguien más cerca mío en este instante, además de mi perro, sabría que es literal).

Aquí está. Presten sus oídos.

This movie requires Flash Player 9

 

 

Para finalizar, señalo dos cosas pertenecientes a distintos planos: primero, que mi perro ya no está al lado mío, segundo, que el bajista actualmente ha duplicado su tamaño (en cuanto a su peso. El público me sugiere que lo aclare)

 

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Vicisitudes en la Fiesta del Pomelo: ¿Marketing, poesía o ciencia?

1 de Junio, 2008 · 5 Comentarios

FORMOSA-Enviado especial de Paisano de Hurlingham. En las calles de Laguna Blanca ya se perciben los preparativos de la 28º Fiesta Nacional del Pomelo. Las calles, pobladas de cítricos que ruedan calle arriba y abajo, alojan el fervor popular por este fruto, de sabor tan emocionante. Este Paisano de Hurlingham se permitió conocer un poco más a fondo no sólo esta localidad de la provincia norteña de Formosa, sino también el papel fundamental del cultivo, en conversaciones de café, académicas o prostibularias. Ved vosotros de qué se trata, a través de esta imagen publicitaria del evento, que este corresponsal tuvo la suerte de encontrar entre las hojas de un matutino de gran tirada:

 

pomelo

EL POMELO FORMOSEÑO.“MÁS DULCE. El pomelo formoseño tiene un 8% más de sacarosa que cualquier pomelo de otros lugares del país, por lo tanto es más dulce. MENOS AMARGO. Pero a su vez, tiene un 4% menos de larangina. Es decir, que no solamente es más dulce sino también menos amargo. “

 

Semiólogos y herederos de Zenón (*) aún no han logrado acordar sobre el significado de las afirmaciones vertidas por los choznos y seguidores de Lavoisier(**). Pero este caso ya ha trascendido las paredes de las academias, a tal punto que existen denuncias de pobladores, que señalan extraños comportamientos, pérdidas de conciencia y demencias temporales, por parte de vecinos de la región paipera (ver adjetivo). “Es normal: la sensación generada por el Pomelo es tan fuerte, que puede inducir estados de shock, que de cualquier forma, no deberían ser prolongados” -afirmó a esta fuente el director del nosocomio local.

Afotunadamente, ha llegado hasta mí uno de estos benditos frutos. Lo pelo y arrojo su cáscara rosácea anarajanda en el cesto de basura más cercano, mientras continuo con la crónica en una cabina de locutorio.

NOTA DE EDITOR(…) En este punto la crónica del enviado especial pierde el rumbo. Había ya mostrado señales de insanidad en ciertas expresiones de gusto y carácter dudoso (ver asteriscos). En un gesto de generosidad para los lectores de esta publicación, he optado por darle este matiz incierto a esta página.

Sepan disculpar este exabrupto.

LA REDACCIÓN

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Confesiones de Otoño

4 de Mayo, 2008 · 9 Comentarios

Sí, son válidos todos los cuestionamientos: últimamente sólo el Placard se está llenando de cosas; lo visual me está invadiendo; hace tiempo que no hay nada bajo la cama (confieso que tenía una foto que lo justificaría, pero me dí cuenta que hubiera sido demasiado); en resumen: hace tiempo que hay sólo promesas. Con respecto a lo primero, si bien nunca fue mi intención que sea un altillo, el Placard lo hice colocar donde está porque precisaba un lugar con mayor libertad para el almacenamiento (sobre todo sabiendo que soy un tipo tan pero tan organizado que en la Mesa de Luz sólo coloca sus lecturas, y Bajo la Cama, sus escritos). Resulta natural entonces, al menos en esta época del año -ya no sé cómo excusarme-, que se acumulen hojas amarillentas que caen.

Por otra parte, estuve estos días canalizando mi actividad hacia otros rumbos (véase más abajo); así que por el momento, bajo la cama hay polvo, que barro cada tanto (tengo una frazada que suelta muchos pelos). No crean que he abandonado el lugar, pero les pido: a) que acepten que inicialmente hubo material en abundancia; b) que acepten que acepto que sea intolerable ver/abrir/leer un archivo de procesador de texto, cada vez que me digno a importunarlos con mis ínfulas narrativas.

En cuanto a lo visual… en ciertos momentos… me permite transmitir sensaciones de otra manera (o acaso eso es lo que imagino). Eso es lo que más aprecio: ya sea a través de lo animal o inanimado, no tener que añadir mucho a lo que se transcribo u ofrezco. Para eso tengo mi lugarcito debajo del colchón; como no quiero resultar invasivo en extremo -si bien son uds. los que entran a mi habitación-, trato de limitarme a hacer lo que quiero “más explícitamente” allí (con mayor preferencia). Es cierto que no tiene mucho sustento mi argumento, pero en general trato de entregar las cosas de la mesa de luz en forma bastante cruda -debería reveer eso, puede que eso tampoco me ayude a sentirme animado-…mientras que en el Placard, más allá de las dudas, ha ido a parar todo lo efectivista, aquello que busca el golpe rápido y directo.

Siéntanse usados. Esto ha sido una auto-expiación, me he expuesto brevemente usándolos como confesores; todo de forma caotische (N.B. No hace falta traducción, supongo).

Parece que necesitaba liberarme de eso. Habiéndolos ya retrasado con esas cuestiones, les quería mostrar alguna cosilla en la que estuve ocupado durante este fin de semana, cuando no me dedicaba a dilucidar quién podía el asesino de Fiodor Pavlovitch (por cierto, ya lo sé. Además, no había necesidad de alardear omitiendo el apellido, pero no me censuro). Como ya le comenté a alguien (Mmm, ¿quién será?), no tengo fotos previas al trabajo. Debo aclarar que se trató de un trabajo de ensamble, además de uno de refacción (La palabra restauración me queda grande, prescindo entonces de ella). Por un lado, resultó muy placentero ver la obra terminada… e incluso hay varias historias entrelazadas con la reparación…en especial con la búsqueda de la pintura para la bocina. Pero, ¡Oh!, por ahora sólo una persona la conoce (Mmm, ¿quién será?). Voy terminando, porque me empiezo a sentir redundante, o algo parecido.

Especificaciones:

Fabricante: Poliphon Musik
Origen: Alemania
Año: DESCONOCIDO
Motor: 1.6 , a cuerda. Palanca de un solo cambio. (lo del número lo inventé)
Velocidad: entre 50 - 90 rpm. Preferentemente 78
Membrana: Polidor Electrix
Bocina: Pintura: Verde Esmeralda Martillado

El proveedor de barniz prefirió permanecer en el anonimato.
frente

En la imagen superior, una vista frontal. Nótese la presunción de la bocina, mirando de reojo. Abajo, un sobrevuelo.

superior

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Escuchame

26 de Abril, 2008 · 6 Comentarios

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Escuchame, che, a vos te digo. Cambiá la pose y dejá de mirarme así, que yo no te ando mirando a vos. Mejor que vayas buscando el rumbo, porque por acá poco tenés que hacer… ¿Cómo, cómo? ¿Qué decís? ¿Qué te pensás, que porque no tengo oreja no escucho? Dale, tomátelas, andá enfilando para aquel arbolito. Te conviene, no vaya a ser que me vuelvas a encontrar… ahí fuiste, eh.

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Serie Perspectivas

25 de Abril, 2008 · Sin comentarios aún

Sí, con este nombre-título tan de galería, tan de CCR o de Ruth Benzacar, les muestro esta foto, sí, esta foto de un caño que saqué en el verano.

A su vez, observando hacia el ángulo superior derecho de la pantalla, con un poco de perspicacia, encontrarán otro caño, perteneciente a la misma serie.

Con cuidado, no piensen que voy a empezar a revelar verdades de este tipo, ni a confesar más  sobre las partes constitutivas del  sitio. No piensen que podrán adivinar el origen de la foto de la izquierda, que, desde ya, pertenece a una Serie Perspectivas, pero no de caños. No puedo precisar más - aclaro, la negativa forma parte de un recurso retórico mayor.

Por último, prefiero que eviten los comentarios que vinculen a los caños con el amigo Blacksmoke o Capusotto

caño-perspectiva

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Los pasos perdidos

24 de Abril, 2008 · Sin comentarios aún

Ahora que termino de transcribirlo, me parece que necesitaba leer algo así. Independientemente del comentario egoísta, lo que sigue es un fragmento de Los Pasos Perdidos, ya cincuentenaria novela de Alejo Carpentier.  Aprovecho para preguntar si alguien sabe de alguna edición de El arpa y la sombra, o de El siglo de las luces, que sólo encuentro en las obras completas (por el momento inaccesibles).

(Me veo obligado a cerrar con un comentario del mismo carácter que el del comienzo) A  veces me parece que las novelas de Carpentier podrían estar escritas en verso.

“Silencio es palabra de mi vocabulario. Habiendo trabajado la música, la he usado más que los hombres de otros oficios. Sé cómo puede especularse con el silencio; cómo se le mide y encuandra. Pero ahora, sentado en esta piedra, vivo el silencio, un silencio venido de tan lejos, espeso de tantos silencios, que en él cobraría la palabra un fragor de creación. Si yo dijera algo, si yo hablara a solas, como a menudo hago, me asustaría a mí mismo. Los marineros han quedado abajo, en la orilla, cortando pasto para los toros sementales que viajan con nosotros. Sus voces no me alcanzan. Sin pensar en ellos contemplo esta llanura inmensa, cuyos límites se disuelven en un leve oscurecimiento circular del cielo. Desde mi punto de vista de guijarro, de grama, abarco, en su casi totalidad, una circunferencia que es parte cabal, entera, del planeta en que vivo. No tengo ya que alzar los ojos para hallar una nube: aquellos cirros inmóviles, que parecen detenidos allá desde siempre, están a la altura de la mano que da sombra a mis párpados. De lejanía en lejanía se yergue un árbol copudo y solitario, siempre acompañanado de un cacto, que es como un largo candelabro de piedra verde, sobre el cual descansan los gavilanes, impasibles, pesados, como pájaros de heráldica. Nada hace ruido, nada topa con nada, nada rueda ni vibra. Cuando una mosca da con el vuelo en una telaraña, el zumbido de su horror adquiere el valor de un estruendo. Luego vuelve a estar el aure en calma, de confín a confín, sin un sonido. Llevo más de una hora aquí, sin moverme, sabiendo cuán inútil es andar donde siempre se estará al centro de lo contemplado. Muy lejos asoma un venado entre las junqueras de un ojo de agua. Y se detiene, noblemente erguida la cabeza, tan inmócil sobre la planicie que su figura tiene algo de monumento y algo, también, de emblema totémico. Es como un antepasado mítico de hombres por nacer; como el fundador de un clan que hará de su cornamenta clavada en un palo, blasón, himno y bandera. Al sentirme en la brisa se aleja a pasos medidos, sin prisa, dejándome solo en el mundo. Me vuelvo hacia el río. Su caudal es tan vasto que los raudales, torbellinos, resabios, que agitan su perenne descenso se funden en la unidad de un pulso que late de estíos a lluvias, con los mismos descansos y paroxismos, desde antes de que el hombre fuese inventado. Embarcamos hoy, al alba, y he pasado largas horas mirando a las riberas, sin apartar mucho la vista de la relación de Fray Servando de Castillejos, que trajo sus sandalias aquí hace tres siglos. La añeja prosa sigue válida. Donde el autor señalaba una piedra con perfil de saurio, erguida en la orilla derecha, he visto la piedra con perfil de saurio, erguida en la orilla derecha…”

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