Creo que aún no había ningún fragmento de este género sobre la mesa de luz (Cuidado, no piensen que guardo las cosas ahí, van circulando). En este caso, momento clave-pero-no-tanto de El centroforward murió al amanecer (1955) , obra del porteño Agustín Cuzzani.
Breve y disponible en librerías (próximamente tramito sponsors)
Acreedor(cauteloso).- ¿Arístides Garibaldi, el centroforward del Nahuel Athletic Club?
Garibaldi (Un poco sorprendido).- Sí, señor, Sí…
Acreedor (a los oficiales).- Parece que es él, pero es indispensable que me asegure. (a Garibaldi). Perdone, pero … ¿Arístides Garibaldi, el del equipo de primera división?
Garibaldi (Otra vez divertido).- ¡Mire aquí! (muestra su pie derecho).
Acreedor.- No comprendo.
Garibaldi.-¡Este es mi pie derecho!
Acreedor.- No pretenderá que se lo estreche. Yo quería cerciorarme de si usted es…
Garibaldi.- Y bueno. Este es el pie que hace los goles. Usted puede comprobar…
Acreedor.- Basta señor. Si usted es la persona que buscamos, los señores Oficiales de Justicia tienen una misión que cumplir.
Dominga.- ¿Oficiales de Justicia? ¿qué es esto, Cacho?
Garibaldi.-No me explico. ¿ Qúé tienen que hacer aquí los oficiales esos?
Acreedor (al Oficial I).- Proceda nomás.
Oficial I (adelantándose).- ¡Señor Garibaldi! Procedo a notificar a usted una providencia recaída en el juicio seguido por “La Confianza S.A” contra Nahuel Athletic Club, sobre cobro ejecutivo de pesos. Dice así: el oficial de Justicia de la Zona que corresponda, se constituirá en el domicilio del señor don Arístides Garibaldi, jugador profesional de Primera División del Nahuel Athletic Club, y procederá a trbar embargo sobre su persona, con las formalidades de la Ley y los recaudos de estilo.Notificará asimismo al embargado que, si dentro de cuarenta y ocho horas el demandado Nahuel Athletic Club no realiza el pago del capital reclamado con más intereses y costas, el jugador Arístides Garibaldi será vendido y rematado en pública subasta al mejor postor. Dado, sellado y firmado en la sala de público despacho del juzgado, en el lugar y fecha consignado ut supra.
Garibaldi.- ¿Qué quiere decir todo esto?
Acreedor.- Una simple precaución, nada más. No puedo ponerme de acuerdo con el Presidente de su Club, sobre la forma de pago de mi crédito y tomo esta medida para asegurarme. Una simple precaución, nada más.
Garibaldi.- No entiendo qué clase de precaución es esa. ¿Usted me embarga a mí?
Acreedor.- Claro.
Garibaldi.-Es decir, no embarga mi sueldo, ni mis muebles, ni mi ropa. ¡Me embarga a mí!
Acreedor.- ¡Exactamente!
Garibaldi.- ¡Eso no puede ser! Ustedes no pueden sacarme a remate como si yo fuera una valija de fibra o un ropero usado. ¡Yo soy un ser humano!
Acreedor.- Nadie se lo niega. Pero a mí me deben mucha plata y usted vale más de un millón de pesos. Hay ofertas muy serias. Yo le dí la oportunidad a su Club de venderlo en privado. No quisieron… (se encoje de hombros).
Garibaldi.- ¡Yo no quiero que me vendan!¡Los muchachos tampoco!
Acreedor.- ¡Bah! Sentimentalismos. Ustedes se lo buscaron.